Un negocio no funciona sólo reaccionando. Ahora Kharyo tampoco

Hasta ahora, Kharyo respondía cuando algo sucedía. Un cliente escribía y tu agente le contestaba. Llegaba un pago y lo verificaba. Eso resolvía mucho, pero dejaba fuera la otra mitad del trabajo: la que nadie te pide.
El cliente que preguntó un precio y no volvió. El pago que entró sin nombre y nadie revisó. El pedido que quedó a medias el viernes en la noche. Buena parte de lo que un negocio pierde no se pierde por responder mal, sino por no volver a escribir a tiempo.
Un negocio no funciona sólo reaccionando. Desde ahora, Kharyo tampoco.
Empieza con una conversación
La nueva Kharyo es la plataforma donde le cuentas tu negocio a un asesor y él te propone un equipo de agentes que atienden a tus clientes, toman la iniciativa bajo tus reglas y que diriges conversando.
No configuras un bot. Le cuentas a tu asesor cómo trabaja tu negocio: qué vendes, por dónde te escriben tus clientes y cómo te pagan. Puedes pasarle tu catálogo, tus fotos o el enlace de tu página. Con eso te propone los agentes que te hacen falta, y cuando estás de acuerdo tocas «Armar mi equipo».

Cada agente tiene un puesto, como lo tendría una persona que contratas. Uno atiende a tus clientes por WhatsApp, Instagram, Messenger, Telegram o el chat de tu página y toma sus pedidos. Otro hace seguimiento a las cotizaciones que quedaron sin respuesta. Otro te da cuenta de los pagos que llegaron a tu banco. Un taller, una tienda de ropa y un consultorio terminan con equipos distintos, porque cada uno sale de lo que contaste.

Antes de activarlos, los pruebas. Conversas con cada agente como si fueras un cliente y no sale ningún mensaje real. Cuando te convencen, tocas «Activar mi equipo».
Toman la iniciativa, bajo tus reglas
Ese equipo no se queda esperando. Luis preguntó de noche por unas pastillas de freno, recibió su cotización y no volvió a escribir. A la mañana siguiente, el agente le escribió para retomarla, porque una vez le pediste que hiciera seguimiento a las cotizaciones pendientes.

Ese seguimiento lo enciendes tú. Ninguna regla para escribirles a tus clientes se enciende sola.
Cómo los diriges: conversando
No hay pantallas de configuración que aprender. Le escribes a Kharyo lo que quieres, como se lo dirías a alguien de tu equipo:
«Quiero que alguien haga seguimiento a las cotizaciones pendientes.»
«El envío ahora cuesta 3 dólares.»
Kharyo entiende qué cambia, lo prepara y te lo muestra antes de aplicarlo. Con el seguimiento ves lo que hace hoy tu agente, lo que hará después y el mensaje que recibiría tu cliente. Ningún mensaje sale hasta que lo autorizas.

Con el envío pasa igual: ves la tarifa nueva tal como va a quedar y la guardas tú.

No tienes que saber dónde vive cada ajuste ni cómo se llama. Dices lo que cambió en tu negocio y Kharyo se encarga del resto, con tu aprobación.
Personas que deciden. Agentes que ejecutan.
Tú decides los precios, las reglas, el tono, qué hace solo cada agente y qué te consulta antes. Los agentes hacen el trabajo de todos los días dentro de esos límites.
Cobrar o borrar algo siempre pasa por ti. Las demás acciones que salen de Kharyo, como escribir en tu hoja de cálculo o crear un recordatorio, esperan tu aprobación cuando así lo decides, y antes de decir que sí ves exactamente qué se va a hacer y dónde. Esa regla no la decide el agente: Kharyo la revisa antes de cada acción.
Cuando un cliente necesita a una persona, el agente te pasa la conversación y se aparta. La retomas desde el Inbox con todo lo que ya se habló.
Viene pronto: que tus agentes se pasen el trabajo entre ellos sin que el cliente cambie de conversación.
Si ya eres cliente
No empiezas de cero. Tu asistente actual sigue atendiendo hasta que decides pasarle el canal a tu agente nuevo. Lo haces en «Activamos»: eliges el número que ya usas, ves lo que hacía tu asistente y lo autorizas para tu agente. Si algo no está listo, tu asistente sigue con el canal.
El Inbox y el Conciliador siguen donde los conoces, con tus conversaciones y tus pagos. Lo nuevo vive en Agentes: ahí ves a tu equipo trabajando y le pides cambios a Kharyo.
Para empezar
Si todavía no usas Kharyo, crea tu cuenta y cuéntale a tu asesor cómo trabaja tu negocio. Te propone con qué agentes empezar y los pruebas antes de activarlos. Si prefieres armarlo con alguien, escríbenos y te responde una persona de nuestro equipo.
Kharyo. Inteligencia Operativa para la Empresa Moderna.





